Cuentos muy cortos (para los que nacimos cansados) 89
14 de febrero
El último cliente había comprado el mejor ramo de todo el día casi a la hora de cerrar.
Ella se asombró de que alguien pudiera gastarse ese montón de dinero y tuvo un poco de envidia por la chica a quien se lo regalara. Y es que el tipo no estaba mal. Ya ella le había echado el ojo por el barrio.
Deja de pensar y barre la tienda.
Vacía la papelera y siente curiosidad. Un montón de tarjetas dedicadas para ramos yacen allí. Supone que los dueños cambiaron de opinión y escribieron algo mejor. Pero la curiosidad es mucha y las lee.
“No quiero que me digas que me amas, no quiero que me digas que me quieres, tu solo di mi nombre cuando te corras y pensare que al menos ese instante fue mío"
“Elena ya no sabes quien eres, ni te acuerdas de mi. Pero 40 años juntos son muchos. Yo cuidare de ti y seré la memoria de los dos, como tu eres mi corazón"
"Para Paco de José, la niña viene de China mañana. Enhorabuena Papa"
"Tk mucho m amor"
"Perdona lo de anoche. No volverá a suceder. Espero que salgas del hospital pronto. Perdóname ya sabes que yo te quiero y es la puta bebida"
"En Ecuador las flores eran más bonitas. ¿Nos volvemos?"
"Para Jose de Paco. La niña viene mañana de China. Ya somos una familia"
"Cada vez que te veo en el puesto del mercado me dan ganas de comer más fruta. ¿No Te extraña que vaya 2 veces al día a comprar? Pepe"
"¿Si algún día abro la cortina desde donde te miro, me saludaras? Un enamorado".
"Mándame a la mierda si quieres luego, pero al menos pruébame"
"Muchos años mandándote flores. Y espero que muchos mas. Esta noche fiesta. ¿OK?"
"Quiero enamorarte con el suave viento, gratis y fresco, de mi abanico de cristal"
"Coge el ramo y métetelo por donde te quepa. So zorra"
"Coge el ramo y métetelo por donde te quepa. So puta"
"Coge el ramo y mete"
"¿Podríamos hablar de que tiene él que no tenga yo?"
"El mejor ramo para la más bella flor de la floristería"
Miró a la puerta y vió al cliente que le gustó, haciendo un gesto de "esto es para ti", hacia el ramo más hermoso que había vendido.

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