Cuentos muy cortos (para los que nacimos cansados) 94
Dante ha vuelto a descender al infierno, pero esta vez con un GPS.
Y las coordenadas marcan justo enfrente de tu espejo.
No es preocupante, porque si sabes donde estás siempre tendrás más oportunidades de salir de allí.
O al menos te quedará la voz del GPS suplicándote:
Un paso adelante, por favor.
Un paso adelante por favor.
Un paso adelante por favor.

<< Home